Redes sociales y educación ¿Un binomio posible?

Sin duda las redes sociales han cambiado la forma de comunicación entre las personas. Es común hoy en día, por ejemplo, escuchar a los alumnos hablando de Facebook y de Twitter.

Las redes sociales son estructuras compuestas por personas u organizaciones, unidas por un interés común (amistad, trabajo, educación, etc.)

Juan José de Haro (1) aconseja qué debemos saber antes de utilizar las redes sociales con los alumnos y qué ofrece cada una.
Según su arquitectura, distingue los servicios de redes sociales presentes en Internet, en Microblogging y Redes sociales completas.

Las redes basadas en microblogging están limitadas por la cantidad de caracteres máximos que se pueden escribir. Por ejemplo, en Twitter, el máximo es de 140 caracteres.

Las redes sociales completas, en cambio, contemplan distintas formas de comunicación: desde lo textual hasta fotos, videos, foros de discusión. Un ejemplo de este tipo de red social es Facebook, pero hay que tener en cuenta que la edad mínima para su uso es de 13 años, por lo que no puede usarse en Educación Primaria.

Según la relación que se establezca entre los usuarios, las redes sociales pueden clasificarse en redes sociales horizontales o redes sociales verticales.

En las redes sociales horizontales, los usuarios ingresan a una gran red existente que ya cuenta con miles de usuarios. Si bien, es posible configurar el nivel de privacidad, existe el riesgo potencial de estar en contacto con los demás usuarios, y en el caso de de los alumnos, no podremos garantizar la privacidad de los mismos ni el control de contenidos al que accedan.

Ejemplos de esta clase de redes sociales son: Facebook, Twitter, MySpace, entre otras.

Las redes sociales verticales son creadas por un usuario, cerradas al exterior y con un interés común. Los miembros deben registrarse y ser aceptados por el administrador-creador de la red. Los alumnos no podrán estar en contacto con usuarios ajenos a la red social educativa. Al garantizar la privacidad de los usuarios, estas redes son las más adecuadas para su uso educativo con menores de edad.

Ejemplos de estas redes sociales son Edmodo y la argentina E-caths, entre otras.

En mi labor desde la biblioteca escolar he experimentado con tres redes: Facebook, E-caths y Edmodo.

En el caso de Facebook solamente la he utilizado con alumnos de educación secundaria a modo de tablón de anuncios, para promocionar las novedades de la biblioteca. Debido a que presenta fallas en cuanto a la privacidad, no es recomendable utilizarla en bibliotecas escolares.

La experiencia con E-caths se basó en crear una red de asignatura (cada profesor crea su propia red correspondiente a su materia) ya que al ser una red privada, me ha permitido controlar el acceso y el material alojado en ella. Otras ventajas son que permite moderar los comentarios, participar de los foros y tiene una sección con tareas o evaluaciones.
Una desventaja: los usuarios deben proporcionar un correo electrónico para unirse a la red, lo que la torna no recomendable para su utilización en educación primaria, pero sí podría utilizarse en educación para crear una red de profesores, facilitando la comunicación interna y el trabajo interdisciplinar.

Edmodo es una red específica para la educación. Las diferencias significativas con E-caths consisten, por un lado, en su limitación a la hora de escribir, ya que tiene una cantidad máxima de texto permitido. Al igual que E-caths permite compartir contenido: videos, archivos, hipervínculos. Por otro lado, no es necesario que los alumnos proporcionen un correo electrónico para unirse. Lo hacen a través de una clave proporcionada por el docente.

Mi experiencia con esta red ha sido la creación de una red institucional, es decir, se creó la red a nivel escuela y dentro de ella fueron creadas distintas asignaturas mediante grupos internos.

En conclusión, las redes sociales usadas en educación aportan beneficios al sistema educativo tales como el mejoramiento de la comunicación, el incremento en el uso de las TIC y permite la coordinación de grupos de trabajo centralizando en un solo lugar las actividades escolares.

Como educadores no podemos permanecer ajenos al fenómeno de las redes sociales y debemos replantearnos los modos y medios de socialización actuales para poder incorporarlos en nuestra tarea, no perdiendo de vista que los servicios de redes sociales que se elijan para su uso en educación permitan la creación de espacios seguros, que garanticen la privacidad de los menores y permitan controlar los contenidos a los que accedan.

Referencias bibliográficas

(1) De Haro, J. (2010) Redes sociales en educación. Madrid: Anaya

Verónica L. Cavalleri
Licenciada en Bibliotecología y Documentación
Especialista en Educación y Nuevas Tecnologías

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4 pensamientos en “Redes sociales y educación ¿Un binomio posible?

  1. El avance de las TICS en las escuelas, nos obliga a los docentes a familiarizarnos con conceptos como “reverberancia social” y las nuevas relaciones que define.

  2. Considero que el uso de las redes sociales en la escuela debe estar limitado a programas especiales, quizás con el desarrollo de redes sociales propias, y que considere tanto los derechos como las posibilidades de mal uso.

  3. Es importante que se aborden temas como el maltrato al cual los jóvenes y adolescentes someten a nuestro idioma, usando las Tics para fomentar una buena forma de comunicarse.

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