Del teléfono de disco al celular multifunción

Hace algún tiempo, menos de dos décadas atrás, escribíamos y recibíamos cartas manuscritas que tardaban varios días en llegar a destino. En Buenos Aires y alrededores, hablar por teléfono, muchas veces, era más una cuestión de suerte que de voluntad. Días de teléfonos descompuestos y escasos (conseguir una línea fue durante muchos años misión imposible) que hacía que muchas veces fuera más rápido, y sin duda más efectivo, acercarse hasta el domicilio del destinatario de la llamada que seguir buscando un teléfono que funcionara. Solución especialmente conveniente para personas impacientes. Otra posibilidad era sencillamente no llamar o, en casos de extrema necesidad, enviar una nota escrita por mensajero o correo.

  

Salvo unos pocos expertos, todavía nadie había oído hablar de Internet y tampoco era fácil imaginar que una década después, la aburrida computadora personal que ya por entonces ocupaba el escritorio de la oficina, nos permitiría comunicarnos de forma instantánea con personas situadas en cualquier país del mundo, por escrito,  oralmente, e incluso por videoconferencia. Menos aún podíamos sospechar que dispondríamos de un teléfono de bolsillo para hablar con quien queramos de  forma instantánea desde casi cualquier lugar y, con el mismo aparato enviar y recibir mensajes escritos, tomar y enviar fotos u oír música, entre tantas otras funciones.

 

Así es como la misma persona que a finales de los ochenta que se desesperaba para hablar por teléfono y que esperaba con ansiedad cartas de amigos y familiares que estaban lejos, hoy se siente feliz, aunque muchas veces abrumado, ante el aluvión de mensajes escritos que recibe en su computadora y por las continuas llamadas que tiene en el celular.

 

A veces, todavía busca  resguardo en las sonrisas y en las miradas de los amigos en una charla de café.


Diego Levis
Doctor en Ciencias de la Información (Universidad Autónoma de Barcelona)http://www.diegolevis.com.ar

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7 pensamientos en “Del teléfono de disco al celular multifunción

  1. Hace 20 años mi mama se fue a vivir a Israel y todavia recuerdo que las cartas tardaban 10, 15 dias, en llegar. Recuerdo la procesion al Correo. Antes de ir, llamaba a mi abuela, a mis tias, a gente conocida, a ver si tenia que despachar tambien.

    En los sobres escribia a mano Via Aerea y era impensable poner mas de 3 fotos sin que te cobraran precios siderales que yo con mis 18 años no podia pagar.

    Las cartas de mi mama, llegaban antes promedio 10 dias, y venian escritas en ese papel verde que a la vez era sobre y ahora no me acuerdo como se llamaba.

    Hoy todo cambio, como dice Diego Levis en su nota. Y una sensacion de añoranza cayo en la tarde.

  2. Soy docente secundaria y queria comentar mi pensamiento sobre las herramientas “copiar” y “pegar” que tienen todos los procesadores de texto y los navegadores en general.
    En si la herramienta no es mala, pero el mal y abusivo uso por parte de los chicos, hace que estos pierdan inventiva, capacidad de reflexion propia e inclusive ya no relacionan un concepto con otro simplemente porque “copiaron” y “pegaron” muchas veces sin leer.

  3. A proposito del comentario de Marisa, les acerco un fragmento de una entrevista a Paul Auster, escritor y ganador del Principe de Asturias… “Siempre he trabajado con cuadernos de espiral […] Todo está ahí, reunido en un mismo lugar. El cuaderno es una especie de hogar de las palabras […] Como todo lo escribo a mano, el cuaderno se convierte en mi lugar privado, en un espacio interior.”

  4. La Real Academia Española empezo a estudiar este año como trabajar en una tabla de abreviaturas para los SMS de manera de aggionarse a las nuevas tecnologias. Su Director, en una nota del diario Pais, dijo “La RAE tiene conciencia de que la lengua es del pueblo y es callejera”. ¿Algo cambio no?

  5. Pablo, cuando tenía dieciocho años, a mediados de la aciaga década de 1970, me fui a vivir a París. Recuerdo la alegría que me producía recibir cartas y la extrañeza que va generando la distancia y el tiempo, el alborozo unido a la tristeza de las pocas llamadas de mi padre. Las telecomunicaciones nos permiten sentir que las distancias se han evaporado, sin embargo todavía no han conseguido suplir la ausencia de los cuerpos. Algo que de algún modo tan bien describe el texto de Auster que citas

  6. Yo soy una alumna de 5to anio de la secundaria y me parece que lo que nos esta deteriorando es el sistema de la tecnologia mal usado por los jovenes. Cada dia escriben peor … y claro… como van a aprender si se mandan cada 15 min. mensajes cortos abreviando todo tipo de expresiones…. ni hablar cuando quieren expresarse correctamente y les sale ese lenguaje vulgar de siempre que usan entre ellos. Me parece que aca lo que falta es tambien la atencion de los padres… si el chico no es educado correctamente por los padres, no es su culpa, sino de los que lo forman cada dia…
    EL NO COMPRENDE SI ESTA BIEN LO QUE ESTA HACIENDO PORQUE ES LO QUE VE Y REPITE Y LO HACE POR IGNORANCIA… En cambio si hubiera mas dialogo… mas opiniones, ensayos y expresiones sociologicas… los chicos mejorarian mucho…

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